segunda-feira, agosto 01, 2005

Radiografía del Abuso a Turistas (Argentina)

A un año de la creación del programa de la Defensoría del Turista, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad presentó un informe sobre las denuncias recibidas por parte de los visitantes durante el primer semestre del 2005. En lo que va del año el organismo registró 200 quejas, un promedio superior a una por día. El mayor porcentaje de reclamos fue realizado por argentinos, seguido de brasileños, estadounidenses, españoles y franceses.
Más que por el número estadístico (al cual habría que sumar la denuncias que no se concretan y las que sí se hacen pero en otros órganos), el relevamiento es útil como radiografía del delito y malos tratos que reciben los turistas en la ciudad de Buenos Aires. La mayoría de los casos (15%) están vinculados a robos y hurtos, muchos realizados en hoteles y transporte, y otros en la vía pública. Otro patrón reiterado (10%), son los reclamos por sobreprecios y abusos en el cobro de tarifas en dólares, la mayoría en restaurantes y cafés. Por ejemplo, un turista denunció que en un bar de la Boca le cobraron $ 40 por dos servicios de mate, en tanto que otro consideró abusivo que le facturaran $ 56 por un plato de pescado, café y una copa de vino. El tercer ítem más denunciado son los problemas que sufren con las agencias de viajes, casi todos por incumplimiento de contrato y calidad en los servicios y excursiones. Los inconvenientes con los taxistas también se reiteran mes a mes, bajo dos modalidades: robos de valijas o entrega de dinero falso. El resto de los casos está vinculado en su mayoría con solicitud de información, pero también se reiteran inconvenientes con los alquileres de automóviles y empresas de transporte fluvial, aéreo y terrestre.
LA ACTUACION DE LA DEFENSORIA.
“Somos una oficina de orientación precisa más que de resolución de casos”, señaló a La Agencia de Viajes Juan Balestretti, coordinador general de la Defensoría del Turista. El organismo actúa derivando las denuncias a distintos entes de control: a la Comisaría del Turista, Subsecretaría de Transporte Aerocomercial, Sectur, Dirección de Transporte Fluvial y Marítimo y a Defensa del Consumidor, entre otros. Respecto a la reacción de los turistas ante los hechos, Balestretti relativizó la mala imagen que podría quedar en los visitantes: “La gente viene angustiada y desorientada. Pero por el tipo de casos que recibimos, muchos aceptan el problema como parte de algo en lo que ellos mismos tienen algo que ver por estar descuidados y desatentos”. A la hora de recomendar pautas de acción el coordinador de la Defensoría del Turista (ubicada en el Museo Benito Quinquela Martín) sostuvo que habría que aumentar la prevención y facilitar los medios de información para el turista. En este sentido, la titular de la Defensoría del Pueblo, Alicia Pierini, destacó que del procesamiento de las estadísticas surge la necesidad de que el gobierno instale en el barrio de La Boca una oficina de información. Asimismo, Balestretti sugirió la centralización de la recepción de denuncias, aunque destacó el buen trabajo que se hace para atender a los damnificados: “Habría que implementar una especie de 911 pero para emergencias turísticas. Hay una importante dispersión de grandes voluntades, algunas del Estado y otras de entidades y fundaciones privadas”.
La Agencia de Viajes de Argentina Nº 852 1/08/05